¿Cómo le digo a mi hijo que no me late su novia?

El adolescente ante todo está buscando su propia identidad. La elección de una pareja es una forma de hacerlo; no le va a gustar de ningún modo sentirse valorado en función de esta compleja elección que ha hecho, -como sucede en muchas otras elecciones que hace, por sencillas, simples, superficiales o trascendentes que puedan ser-. Por ello es importante considerar los siguientes aspectos:
1) Los papás en la adolescencia representan una IMPORTANTE E INSUSTITUIBLE referencia para el adolescente, a pesar de que ellos traten de negarlo y defenderse ante esta realidad (con insultos, con rechazos sutiles o directos, con indiferencia, etcétera)
2) Tendrás más oportunidades de ser escuchado si:
a. Te diriges a tu hijo de forma respetuosa
b. No críticas a su novia (recuerda que él la quiere, lo más seguro es que esté encariñado con ella, por algo decidió comenzar una relación con ella –sería interesante preguntarle a tu hijo por qué-, recuerda ser respetuoso)
c. Tienes puntos claros del por qué no te agrada su novia (estos tienen que ser objetivos y en función del bienestar de tu hijo), ejemplo: ves que ella no toma en cuenta todo lo que tu hijo hace por ella, crees que ella lo trata mal, crees que sólo está jugando, está descuidando sus responsabilidades en casa -el estudio, los deportes, quehaceres de la casa-.
d. Le ayudas a tu hijo a ver las consecuencias –OBJETIVAS, REALES Y CONGRUENTES- de que las cosas sigan así
e. Es importante escuchar a tu hijo, establecer una verdadera comunicación. Entender qué es lo que trae tu hijo, sus inquietudes, si comparte tu forma de pensar, si está de acuerdo, qué piensa; tal vez coincide contigo, tal vez desde su perspectiva, esté viviendo otros asuntos y otros problemas.
f. Posteriormente, le puedes SUGERIR (no trates de imponer) formas de cómo resolver el asunto. Así también le estarías ayudando a adquirir herramientas para la solución de problemas.
g. Ten en cuenta que la decisión de cortar sólo le pertenece a tu hijo. Si lo “obligas” a cortar, lo único que estas provocando es que siga viendo a la novia a escondidas… Si llega a cortar, tiene qué ser una decisión en la que él esté convencido de hacerlo, para que se pueda hacer responsable.
3) Si definitivamente ves que tu hijo está en serio riesgo, entonces y sólo entonces, realiza una INTERVENCIÓN DE EMERGENCIA:
a. Comunicar a tu hijo tu punto de vista
b. Puede o no estar de acuerdo
c. Puede o no escucharte con gusto (y apertura)
d. Comunica a tu hijo tu necesidad de ser escuchado
e. Puntualizas las cosas y los riesgos (LATENTES Y REALES) que observas con esta relación
f. Lo ideal es que juntos lleguen a un acuerdo (negociar).
Evidentemente, las intervenciones de emergencias no pueden referirse a la mayoría de las situaciones del adolescente. Si esto ocurre, necesitas implementar otras estrategias para la toma de decisiones y solución de conflictos en casa.
Recuerda que la adolescencia es una etapa difícil, tanto para la persona como para la familia. Es una etapa de transición entre el niño que depende de los padres, y el adulto que empieza a asomarse para la toma de decisiones y la responsabilidad de ellas. Recuerda que el objetivo de la familia es logar que cada uno de sus miembros lleguen a ser personas responsables, autónomas y productivas, la adolescencia es el campo de ensayo de estas decisiones, y los padres necesitan ser lo suficientemente fuertes y amorosos para acompañar al adolescente en este proceso.