Mi hijo es un “bulleador” ¿Qué hago?

El reconocerlo es al menos el 50% del camino, pues te permite encender las antenas para activarte hacia el cambio de la situación. La segunda parte sería comprender el rol que juega tú hijo al agredir a otro u otros niños; es decir, no etiquetarlo, diferenciar su conducta de su persona, pues eso permite ayudarlo de una manera más eficaz, pues ayuda a acercarse a él sin enojo y si con amor, para explicarle que la manera en la que se está relacionado con otros niños provocará más desventajas que ventajas a largo plazo. Probablemente está agrediendo a otros niños porque está observando conductas violentas en algún escenario de su vida, o tal vez al comportarse agresivo está siendo reforzado por algunas ventajas a corto plazo como admiración o control, y eso requiere de conseguirle ayuda psicológica para que puedan enseñarle formas de vincularse a otros de manera respetuosa, asertiva y empática.
Mantén contacto cercano con la escuela, al menos vía telefónica o escrita en los cuadernos de notas, para saber sobre conducta cotidiana y la frecuencia de los percances, busca si la escuela tiene protocolos para intervenir sobre este tipo de casos y de no haberlo, busca a un terapeuta cognitivo conductual infantil que pueda asesorarte en los puntos que te mencionamos.
Enseñarle a tu hijo a reparar después de agredir le puede representar una gran enseñanza.