Mi hija adolescente siempre está enojada y no podemos comunicarnos ¿Qué hago?
Esta pregunta demuestra el interés que tienes por mejorar la relación con tu hija y sí, hay algunos tips que pueden hacer que esto no sea una pesadilla. Te sugerimos unas pautas para ver si de ese modo logras tener una mejor comunicación con ella.
En primer lugar te invitamos a que identifiques cuándo es una buena oportunidad para comunicarte con ella, es decir, en qué momento no está enojada tu hija. Siendo sinceros, no es posible que todo el tiempo esté molesta. Es muy importante que identifiques cuándo se disgusta porque esos momentos son los menos indicados para intentar comunicarte con ella.
Es adecuado, aunque se escuche raro, que reconozcas su enojo, solemos hacer lo contrario. Te ponemos un ejemplo, tú le dices a tu hija: “no puedes enojarte porque no te di permiso de salir… saliste la semana pasada”. Aunque para nosotros es algo lógico y nos parece absurdo que se enoje, para tu hija, esa salida representa casi todo su mundo. Ella sólo está viendo lo que los demás van a pensar de ella, o que no va a ver al niño que le gusta, entre muchas otras cosas. Si además de la “pérdida y enojo” que le representa el no ir a la fiesta, tú le sumas que le dices,” no tienes que enojarte por esas cosas”, lo único que estás diciéndole a tu hija, es: tus cosas no son importantes, la estás devaluado o haciendo menos. Y eso va a generar el que tu hija se aleje de ti como defensa. Por eso es importante que reconozcas su molestia. Algo adecuado sería decirle: “Entiendo que estés molesta por no poder ir a la fiesta, sé que es importante para ti, pero por esta ocasión no podrás ir”. De este modo estás manteniéndote firme en tu decisión, pero sin minimizar sus sentimientos.
Otro punto en el que hay que estar pendiente, es cómo estás tú, cuando le dices las cosas. Tal vez, sería conveniente que hagas el ejercicio de antes de comunicarte con ella (sobre todo cuando sean temas de disciplina, permisos o límites) que tú estés tranquila, que también sea el momento adecuado para ti, y que veas cómo le dices las cosas, es decir, en que tono, con qué volumen, de qué modo. Porque puede ser que si tú estás enojada o alterada, la forma de comunicarte sea así, y tu hija reaccione más a esto que al contenido de tu mensaje. Con esto no quiero decir que siempre la trates con pinzas, sino que no quieras depositar en ella el coraje que traes (aunque ella lo haya generado). Primero tú digiere ese enojo, para que realmente puedan comunicarse y no sea un intercambio de enojos, que seguramente no las llevará a nada bueno.
Si tienes que tratar temas difíciles con ella, (permisos, llamadas de atención) sería conveniente que elijas el mejor momento, o cuando no esté realizando una actividad importante, es decir, no sería lo mejor mientras toma un alimento porque seguramente si se enoja, va a dejar la comida servida, y tú te vas a enojar porque desperdicia la comida. O cuando está realizando alguna actividad de la casa, su tarea o arreglando su cuarto, porque va a dejar de hacer la actividad y tú te vas a enojar tanto por lo que la regañaste, más porque deja las cosas sin terminar. O también si sabes que una vez a la semana pasan el programa que le gusta, procura que sea otro momento, para que ella vea que respetas sus tiempos.
¿Cuándo sí sería adecuado? si está viendo la tele y lleva mucho tiempo, o está en el celular, o cuando ves que no está haciendo algo relevante. Y es muy importante que la busques cuando está sola; solemos pensar que si la ponemos en evidencia con sus amigos ella va a cambiar, y pasa lo contrario, sólo lograremos que se moleste y que se rebele más.
Busca otros medios para comunicarte con ella, no solo verbales, tenemos la gran ventaja de que podemos comunicarnos por muchos medios y de varias formas, podemos no decir nada y dar un abrazo, un beso, una caricia en el pelo, una palmada en la espalda, un sinfín de muestras de afecto, que dicen y demuestran el cariño.
Podemos buscar tener detalles con ella, si le gusta un dulce, dejárselo en su cama con una breve nota, o mandarle un mensaje con cualquier detalle. Lo importante es que ella se sienta querida y que no sólo la buscan para regañarla. O si sabemos qué tipo de música le gusta, ponerla (aunque no te guste), para que vea que les importa lo que a ella le gusta.
Por último es muy importante que le reconozcan cualquier avance que tenga, es decir, si obedeció incluso a sus obligaciones, por ejemplo: “vi que tendiste temprano tu cama, me da mucho gusto ver así tu cuarto”. No la estamos felicitando por cumplir con sus obligaciones, sólo estamos señalando algo bueno que hizo, que ella vea que si obedece genera felicidad en ustedes. Para esto un tip podría ser no felicitarla, sino describir lo que hizo, ejemplo: “tu ropa está en el bote de la ropa sucia, ¡qué bien se ve el baño!” En lugar de: ¡qué bueno que pusiste tu ropa en el baño! ¿Por qué la segunda forma no? porque no nos está haciendo un favor, es su responsabilidad; por el contrario, si describimos, reconocemos, valoramos el esfuerzo.
Espero que estas ideas te ayuden a mejorar tu comunicación con tu hija.
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