Lo más importante, ¿qué va a pasar con mi hijo si confirman que tiene discapacidad intelectual?

El pronóstico funcional dependerá del grado de la deficiencia intelectual, médicamente hablando. Sin embargo, este cambio de paradigma que ofrecen la CIF de la OMS y la Convención sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, han abierto un panorama esperanzador a diferencia de hace algunas décadas cuando se relegaba a las personas con “retraso” a una vida de custodia familiar exclusiva.
A partir de que se favorece el entorno inclusivo (escolar y laboral) minimizando las barreras físicas y actitudinales hacia ellos, se ha descubierto el potencial que cada uno puede desarrollar de acuerdo con sus propias habilidades y facilitando su independencia en lo posible.
Cada familia vive un duelo al comenzar este camino, vale la pena pasar por las fases de éste, para ser capaces de buscar ayuda profesional, involucrar al resto de la familia y amigos, crear redes de apoyo y luego, ser parte de la ayuda que se presta a otros en el mismo andar.
La discapacidad intelectual es la expresión de una deficiencia cognitiva que constituye un modo diferente de conocer y relacionarse con el medio que los rodea. Esta diferencia (que incluso algunos llaman “diversidad funcional”) plantea el reto de mirar el mundo como ellos, para acompañarlos en su aprendizaje, no sólo en ámbitos académicos, sino sobre todo en el aspecto de
vivir relaciones humanas fuera de su familia, experimentar la amistad e incluso el amor de pareja cuando su independencia lo permite.