¿Existen antecedentes que me hagan sospechar que mi hijo pudiera tener discapacidad intelectual?

Los antecedentes para sospechar daño neurológico son importantes y el personal de salud los buscará intencionadamente, sin embargo, vale la pena aclarar que el hecho de que uno o más factores se presenten, no significa que el niño/a tendrá forzosamente discapacidad intelectual (existen personas sanas que han presentado uno o más factores de riesgo y no tienen alteraciones del desarrollo; y de igual manera, existen personas con discapacidad intelectual en las que no se documenta con claridad ninguno de estos factores). Por lo cual, es necesaria la integración adicional de la exploración física, los estudios de laboratorio y gabinete correspondientes e incluso observar la propia evolución del desarrollo del niño/a.

Se consideran factores de riesgo para daño neurológico:

o Factores genéticos: antecedentes familiares de mutaciones u otras alteraciones cromosómicas, p.ej.: Síndrome de Down, glucogenopatías

o Factores prenatales: amenaza de aborto o parto pretérmino, preeclampsia o eclampsia, infecciones de vías urinarias recurrentes, aumento o disminución en la cantidad de líquido amniótico, ruptura prematura de membranas asociadas en ocasiones con malformaciones durante la gestación (defectos de proliferación y migración neuronal, así como defectos en el cierre del tubo neural p.ej.: mielomeningocele), enfermedades metabólicas, exposición a drogas y alcohol o traumatismos.

o Factores natales: condiciones durante el parto como prematurez (nacimiento antes de las 36 semanas de gestación), sufrimiento fetal, presencia de meconio y cualquier patología que provoque asfixia perinatal (trabajo de parto prolongado, cesárea de urgencia, entre otros)
o Factores postnatales inmediatos: peso inferior a 1500 grs. al nacer, hemorragia cerebral o intraventricular, aumento en los niveles de bilirrubina (manifestado como una intensa coloración amarillenta de piel y mucosas), deprivación sensorial, presencia de crisis convulsivas o sepsis
o Factores postnatales tardíos: traumatismos craneoencefálicos moderados a severos (accidentes) y enfermedades infecciosas en la infancia que han disminuido notablemente gracias a las vacunas y tratamientos efectivos para evitar meningitis o encefalitis secundarias a infecciones de vías respiratorias, rubeola, meningococo, sarampión, etcétera.