¿Cómo puedo lograr que mi hijo me tenga confianza?

La confianza se va fomentando desde que el hijo fue recién nacido. Se va dando desde que el bebé sintió apego seguro hacia sus padres, desde que se sintió escuchado cuando hablaba como una persona pequeña que entendía lo que se le decía. La confianza también depende de que tratáramos al bebé que iba creciendo con respeto, sin burlas, con paciencia respecto a su proceso de aprender, dialogando con ellos desde pequeños, dándoles opciones de elegir lo que pudieran acorde a su edad (por ejemplo, si querían comer pollo o carne, o dejando que eligieran la ropa que querían usar determinado día); entonces si el hijo ya es mayor o es adolescente y estás sintiendo que no hay confianza, te recomiendo que reflexiones acerca de las situaciones han vivido en el pasado y por qué se ha roto este lazo. Para que puedas ir adquiriendo conductas nuevas hacia tus hijos, te enlistamos elementos básicos generar confianza:

1. Escucha ATENTAMENTE a tus hijos: Sí, eres la madre o el padre, pero al escucharlo, escúchalo como un igual. Evita escucharlo desde la creencia que tú sabes más porque eres el adulto. Sólo si lo escuchas lo podrás conocer y sólo si lo escuchas y haces las preguntas que te sean necesarias, podrás acabar por comprender lo que te quiere decir.
2. No platiques lo que te contó con otras personas. Se sentirá traicionado, si descubre que le platicaste lo que te confió a algún otro familiar o a tus amistades.
3. Hazle saber que tiene tu confianza: Si tú abres la comunicación platicándoles de ti (de tu trabajo, de tus reflexiones, de tus sentimientos, preocupaciones, etcétera) verán que confías en ellos y les enseñarás el caminito de la comunicación. Escucha y valora sus retroalimentaciones.
4. Permite que hagan tareas y responsabilidades acordes a su edad. Permite que vean que conforme crecen, les permites tener más libertades.
5. Establezcan las consecuencias que habrá cuando no cumplan las reglas de la casa o cuando hayan roto libertades en las cuáles se estaba confiando en ellos. De esa manera el castigo ya será conocido por ambas partes y evitarás castigar desde la rabia, decepción o miedo.
6. Ten disponibilidad para los hijos: si le das preferencia a tu trabajo, a los pendientes de la casa, a tu “tiempo libre” y no le das prioridad a tus hijos cuando te necesitan, irás perdiendo su confianza porque los harás sentir que para ti hay cosas más importantes que ellos.
7. Escucha con RESPETO: el suceso que te cuenta no es tan importante, lo más importante es lo que él está pensando y sintiendo ante lo que te platicó.
8. Acepta las críticas y correcciones que tengan hacia ti. No eres perfecto, no lo haces siempre bien, tienes áreas para mejorar y tus hijos lo saben. Escucha con humildad y cambia lo que necesites modificar.
9. Motívalos a encontrar las soluciones a sus problemas. Hazles saber que confías en lo que vayan decidiendo y que los acompañas en lo que necesiten. Evita decirles qué hacer o cómo actuar, si lo haces, mandas el mensaje que no confías en sus habilidades y que no pueden solos.